
Mientras escribo este post hay un montón de gente en una fiesta de la tapa organizada por AROCA, una asociación de lucha contra el cáncer que ya apareció en otro post, y que mediante la consumición de tapas y bebidas todas a 1 euro financiarán proyectos de lucha a nivel local. Dentro de ésta lucha está la prevención del cáncer de mama. Llevan a Huelva a las mujeres en edad de hacerse una mamografía y una citología completamente gratis y ayudan psicológicamente a personas que padecen ésta triste enfermedad. Ya en el otro post de la cena benéfica que celebran cada año os comenté que hay que ayudar aunque creamos que no nos tocará (o queramos creer), pero es loable el trabajo desinteresado y anónimo que realiza ésta asociación en la localidad. No bajeis la guardia.
Pensaba hacer un post sobre el tema de Tauri (el seudónimo que utilizo en mi blog); pero, como siempre, el destino es extraño y esquivo a nuestros deseos y me ha traido a escribir sobre un tema que no tenía previsto (ya que lo he tratado en otro momento). Paradojas del destino han querido que en el día de hoy en que muchas personas celebran con alegría su lucha particular contra el cáncer, hayamos tenido que enterrar en nuestro pueblo a un paisano que ha fallecido precisamente de cáncer, y no de uno cualquiera, si no de uno fulminante. Y como ya dije en la entrada anterior del tema, había visto como unos caían y otros conseguian sobrevivir. En éste caso no ha habido avisos, ha llegado sin avisar, de sopetón y atacando por donde realmente no había sido el foco primario. Una destrucción fulminante. Ha sido un visto y no visto que la inmensa mayoría de los humanos diriamos que firmariamos con los ojos cerrados. Sin apenas sufrimiento ni destrucción psicológica de enfermo, y sobre todo de familiares como ocurren en la mayoría de los casos. Esta vez ha tocado en mi familia no directa, pero lo he vivido como si lo fuera. Hospital y traslado para su fin a otro hospital y todo resuelto en 48 horas; no da tiempo ni a pensarlo friamente. Pero ahí está la auténtica verdad absoluta con la que vivimos el día a día: no somos nadie y en un puf no somos nada.
Quisiera concienciar desde aquí a todos a que pongamos nuestro granito de arena en éste aspecto y ayudar sino humanamente, sí economicamente a ésta asociación y a alguna otra que luche en contra de cualquier enfermedad que nos haga perder nuestra dignidad de ser seres humanos hasta el final de nuestros días. No lo dejeis solo en palabras bonitas y gestos loables en un momento de euforia; todos en algún momento de nuestras vidas lo vamos a sufrir en nuestras carnes, en las de familiares o en las de amigos y conocidos; y no creais que basta con tener pena y dar un pésame, es mucho más. Es todo lo que conlleva y lo que destruye para siempre. Saludos desde Tauri, reflexionad profundamente sobre el tema y dad vuestro apoyo desde esta atalaya con vuestros comentarios que llegarán hasta esa personas que luchan dia a dia por un mundo, si no mejor, más justo...
PD: Este post está dedicado In Memoriam a Francisco Llaves Gutierrez, a las otras dos personas fallecidas en el Hospital Vazquez Diaz de Huelva el día 11 de Junio, y a todas las que lo hicieran en cualquier lugar del planeta. Descansen en paz.
Pensaba hacer un post sobre el tema de Tauri (el seudónimo que utilizo en mi blog); pero, como siempre, el destino es extraño y esquivo a nuestros deseos y me ha traido a escribir sobre un tema que no tenía previsto (ya que lo he tratado en otro momento). Paradojas del destino han querido que en el día de hoy en que muchas personas celebran con alegría su lucha particular contra el cáncer, hayamos tenido que enterrar en nuestro pueblo a un paisano que ha fallecido precisamente de cáncer, y no de uno cualquiera, si no de uno fulminante. Y como ya dije en la entrada anterior del tema, había visto como unos caían y otros conseguian sobrevivir. En éste caso no ha habido avisos, ha llegado sin avisar, de sopetón y atacando por donde realmente no había sido el foco primario. Una destrucción fulminante. Ha sido un visto y no visto que la inmensa mayoría de los humanos diriamos que firmariamos con los ojos cerrados. Sin apenas sufrimiento ni destrucción psicológica de enfermo, y sobre todo de familiares como ocurren en la mayoría de los casos. Esta vez ha tocado en mi familia no directa, pero lo he vivido como si lo fuera. Hospital y traslado para su fin a otro hospital y todo resuelto en 48 horas; no da tiempo ni a pensarlo friamente. Pero ahí está la auténtica verdad absoluta con la que vivimos el día a día: no somos nadie y en un puf no somos nada.
Quisiera concienciar desde aquí a todos a que pongamos nuestro granito de arena en éste aspecto y ayudar sino humanamente, sí economicamente a ésta asociación y a alguna otra que luche en contra de cualquier enfermedad que nos haga perder nuestra dignidad de ser seres humanos hasta el final de nuestros días. No lo dejeis solo en palabras bonitas y gestos loables en un momento de euforia; todos en algún momento de nuestras vidas lo vamos a sufrir en nuestras carnes, en las de familiares o en las de amigos y conocidos; y no creais que basta con tener pena y dar un pésame, es mucho más. Es todo lo que conlleva y lo que destruye para siempre. Saludos desde Tauri, reflexionad profundamente sobre el tema y dad vuestro apoyo desde esta atalaya con vuestros comentarios que llegarán hasta esa personas que luchan dia a dia por un mundo, si no mejor, más justo...
PD: Este post está dedicado In Memoriam a Francisco Llaves Gutierrez, a las otras dos personas fallecidas en el Hospital Vazquez Diaz de Huelva el día 11 de Junio, y a todas las que lo hicieran en cualquier lugar del planeta. Descansen en paz.